COSCOJA O MONEDA

Durante el gobierno del presidente José Manuel Marroquín (1900–1904), por decreto 300 del 12 de marzo de 1901, se autorizó al Ministerio del Tesoro para acuñar monedas de circulación exclusiva en los lazaretos, en las denominaciones de 2½, 5, 10, 20 y 50 centavos.

Todas ellas con la cruz de San Lázaro y la palabra lazareto en una de las caras. Aunque son imprecisos los datos sobre la cantidad exacta de piezas fabricadas, se calcula que fueron el equivalente a $20 000.  Aunque el metal escogido fue el bronce, se utilizaron diferentes aleaciones, con colores que van desde el café oscuro hasta el amarillo, siendo más evidentes en la denominación de 50 centavos.

A raíz del cambio en la moneda nacional ordenado por el gobierno del presidente Rafael Reyes (1904-1909), que estableció que un peso en papel moneda sería equivalente en adelante a un centavo oro, también se expidió el decreto 1452 del 30 de noviembre de 1907, que determinó una nueva emisión de monedas para los lazaretos, con el fin de cambiar por ellas los billetes nacionales en poder de los leprosos.

Las monedas se harían en níquel, en cantidad equivalente a $30.000 oro y en denominaciones de $10, $5 y $1 papel moneda (P.M.), equivalentes a 10, 5 y 1 centavos oro. El decreto prohibió su circulación fuera de los lazaretos, ordenando su decomiso, y ordenó incinerar los billetes nacionales procedentes de estas instituciones, remplazándolos por billetes nuevos.

La serie de monedas de 1907 fue acuñada en Bogotá, con metal proveniente de la fundición de monedas nacionales de cuproníquel de 1881, 1886 y 1888 que habían salido de circulación en 1906.

La tercera emisión de monedas para los lazaretos fue ordenada bajo el mandato del presidente Marco Fidel Suárez (1918–1921).

El decreto Nº 2209 de 1918 ordenó la emisión de monedas de 1, 2 y 5 centavos y el Nº 68 de enero de 1919 de monedas de 10 y 50 centavos. Se dispuso que las monedas de los lazaretos se hicieran en cuproníquel y llevarían las mismas denominaciones que las de circulación nacional, eliminando las letras P.M. y pasando de peso a centavo. La acuñación fue por un total de $100 000.

La última emisión de monedas para los leprosos, esta vez en bronce y sólo en la denominación de 50 centavos, ocurrió durante la presidencia de Miguel Abadía Méndez (1926-1930), por un valor incierto que oscila entre $25.000 y $50.000, según reportes de los historiadores.

 Las monedas tenían por un lado su valor y por el otro la leyenda “República de Colombia. Lazareto”, y el año de acuñación. Los habitantes le dieron a la moneda el nombre de “Coscoja”, que significa “poca cosa”.

Monumento a la moneda en el municipio de Contratación, Santander.